2 Reyes 7:18

Sucedió, pues, tal como el hombre de Dios había hablado al rey, diciendo: 'Mañana a estas horas, en la puerta de Samaria, se venderán dos medidas de cebada por un siclo y una medida de harina refinada por un siclo.'

Otras versiones de la Biblia

De hecho, cuando el hombre de Dios le dijo al rey: 'Mañana a estas horas, a la entrada de Samaria, podrá comprarse una doble medida de cebada con una sola moneda de plata, y una medida de flor de harina por el mismo precio',

- Versão NVI-ES (Nueva Version Internacional)

El profeta había anunciado al rey que a la misma hora del día siguiente, a la entrada de la ciudad de Samaria, podrían comprarse por una moneda de plata tres kilos de harina o seis kilos de cebada.

- Versão TLA (Traducción en Lenguaje Actual)

Sucedió según la palabra del hombre de Dios al rey cuando dijo: «Mañana a esta hora estarán a siclo las dos arrobas de cebada y a siclo la arroba de flor de harina en la puerta de Samaría.»

- Versão BJ-ES (Biblia de Jerusalen)

Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria.

- Versão RVR60 (Reina Valera 1960)

Aconteció pues de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos medidas de cebada por un siclo, y una medida de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria.

- Versão RVR04 (Reina Valera 2004)

Contexto del verso

  • 17
    El rey puso a cargo de la puerta de la ciudad a aquel comandante en cuyo brazo se apoyaba. Pero el pueblo lo atropelló junto a la puerta; y murió, conforme a lo que había dicho el hombre de Dios cuando el rey fue a él.
  • 18
    Sucedió, pues, tal como el hombre de Dios había hablado al rey, diciendo: 'Mañana a estas horas, en la puerta de Samaria, se venderán dos medidas de cebada por un siclo y una medida de harina refinada por un siclo.'
  • 19
    Aquel comandante había respondido al hombre de Dios y había dicho: 'He aquí, aun cuando Jehovah hiciese ventanas en los cielos, ¿sería esto posible?' Y Eliseo le había dicho: '¡He aquí que tú lo verás con tus ojos, pero no comerás de ello!'

Imagen del verso

Sucedió, pues, tal como el hombre de Dios había hablado al rey, diciendo: 'Mañana a estas horas, en la puerta de Samaria, se venderán dos medidas de cebada por un siclo y una medida de harina refinada por un siclo.' - 2 Reyes 7:18