Ezequiel 21:29

Porque cuando te profetizan, es vanidad; cuando adivinan, es mentira; para ponerte junto con los cuellos de los más pervertidos de los pecadores, cuyo día ha llegado con el tiempo del castigo final.

Otras versiones de la Biblia

La espada degollará a esos infames malvados, pues sus visiones son falsas y sus adivinanzas, mentiras. Pero su día ha llegado; ¡la hora de su castigo es inminente!

- Versão NVI-ES (Nueva Version Internacional)

¡Ustedes reciben mensajes falsos! ¡Sus adivinos les dicen mentiras! Ustedes son unos criminales malvados, pero les ha llegado la hora. ¡Llegó el día de su castigo, y les cortarán la cabeza!

- Versão TLA (Traducción en Lenguaje Actual)

Por eso, así dice el Señor Yahveh: Por haber hecho recordar vuestras culpas, descubriendo vuestros crímenes, haciendo aparecer vuestros pecados en todas vuestras acciones, y porque así se os ha recordado, caeréis presos en su mano.

- Versão BJ-ES (Biblia de Jerusalen)

Te profetizan vanidad, te adivinan mentira, para que la emplees sobre los cuellos de los malos sentenciados a muerte, cuyo día vino en el tiempo de la consumación de la maldad.

- Versão RVR60 (Reina Valera 1960)

Te profetizan vanidad, y te adivinaran mentira, para entregarte con los cuellos de los malos sentencia-dos a muerte, cuyo día vino en tiempo de la consumación de la maldad.

- Versão RVR04 (Reina Valera 2004)

Contexto del verso

  • 28
    'Y tú, oh hijo de hombre, profetiza y di que así ha dicho el Señor Jehovah acerca de los hijos de Amón y de sus afrentas. Dirás: ‘¡La espada, la espada está desenvainada para la matanza, pulida para exterminar y para resplandecer!
  • 29
    Porque cuando te profetizan, es vanidad; cuando adivinan, es mentira; para ponerte junto con los cuellos de los más pervertidos de los pecadores, cuyo día ha llegado con el tiempo del castigo final.
  • 30
    ¿Ha de volver a su vaina? En el lugar donde fuiste creado, en tu tierra de origen, allí te juzgaré.

Imagen del verso

Porque cuando te profetizan, es vanidad; cuando adivinan, es mentira; para ponerte junto con los cuellos de los más pervertidos de los pecadores, cuyo día ha llegado con el tiempo del castigo final. - Ezequiel 21:29